miércoles, 13 de junio de 2012

¿Quién quiere ser presidente?

Ser millonario y ser presidente, en el fondo, viene a ser lo mismo en todo el mundo. Solo que, en un lugar como Kenia -en el que los contrastes entre los de arriba y los de abajo son tan abismales- la cosa tiene su intríngulis.

Millonarios quieren serlo muchos. Presidentes, algunos menos. Pero todos tienen claro que ser lo segundo conduce, indefectiblemente, a lo primero. Aquí no existen dudas de esas que hacían a Carlos Sobera arquear la ceja en el 50x15.

Antes o después tocaba entrar en el apasionante mundo de la política keniana, ya que asoman a lo lejos las elecciones presidenciales (y locales, legislativas, regionales...) en marzo de 2013. Y ese día, mira por dónde, ha sido hoy.

sábado, 19 de mayo de 2012

¿Alguna vez has visto llover?


Quizá recurrir a John Fogerty sea lo mejor para empezar.



¿Alguna vez has visto llover? ¿En serio?

Kenia, y los países que se encuentran en estas latitudes, no cuentan con estaciones totalmente diferenciadas, como tenemos en la buena y vieja Europa. Es lo que tiene que el Ecuador atraviese el país. Aquí hay temporada seca y temporada de lluvias, dos de cada. Así que de marzo a mayo y de octubre a diciembre, el país asiste (impotente, como se verá) a la temporada lluvias trombas de agua. La única forma que encuentro de explicar en lo que consisten es tomar la imagen de las tormentas de verano de Europa, solo que sin el aire caliente y eléctrico que las precede.

Imagine el lector una tormenta de verano a las cuatro de la tarde. Dos horas. Luego otra, a las ocho. Luego otra, toda la noche. Y así, un día, y al siguiente, y al de después también... Sí, la primera temporada de lluvias del año -las "lluvias largas", como lo llaman aquí- lleva unas semanas tocando la vaina. Esto sí que es una tormenta, y lo demás son tonterías. Y eso que en Nairobi no ha llovido-llovido en los últimos diez días. Pero, al retomarlo, lo ha hecho por todo lo alto.

viernes, 4 de mayo de 2012

El país de los avestruces




Para que cada visitante tenga claro adonde llega, un letrero lo recuerda a la salida del aeropuerto: "Bienvenido a Eldoret, hogar de los campeones".

De aquí proceden la mayoría de los más laureados corredores kenianos de media y larga distancia. Había leído historias sobre este tema en distintos medios, pero quería verlo con mis propios ojos: miles de atletas saliendo a correr cada mañana.

Así que, un día, resuelvo ir a Iten antes de que amanezca. Al principio no acierto a ver ninguno, y es sólo el ruido de sus pisadas el que me advierte de su presencia. No son ni las seis de la mañana.

Para llegar aquí a esta hora, el despertador me ha sonado a las cuatro y media. Como, históricamente, siempre me ha sentado mal madrugar los días de frío (estamos a 2.400 metros sobre el nivel de mar y llevo poco más que una sudadera vieja), me tengo que remangar los pantalones en un recodo del camino (por el que pasan los corredores) y plantar un baobab. ¿Ven como la vida del corresponsal tiene de todo menos glamour?

jueves, 19 de abril de 2012

Campeones del mundo

"Es mi abuela", dice Abel, refiriéndose a una anciana decrépita que se le ha acercado a pedirle dinero. Le deja en la manos unas cuantas monedas y tanto él como la señora empiezan a escupir sobre los chelines. "Es para darme la bendición. Es mi abuela", repite. Tengo que reprimir las ganas de preguntar cómo se bautizan aquí a los niños.

Abel es Abel Kirui, el campeón del mundo de maratón en 2009 y 2011. Y aquí es Iten, en el oeste de Kenia. Es la primera vez que nos vemos, pero el tipo no puede ser más cercano. Es un tío normal y, seguramente, ninguno de nosotros le reconocería de cruzárselo por la calle. Saluda efusivamente y, casi acto seguido, me invita a ir a su casa tres días después, en respuesta a mi petición de una entrevista.

Me pregunta por España y me dice que ganó la media maratón de Barcelona en febrero y consiguió el nuevo récord del circuito. "Quería organizar algo para darle la mano a Messi, pero se ve que estaba ocupado con partidos y nosequé", relata, mientras muestra en el móvil imágenes de su hijo de dos años con una equipación del Barça que le trajo de la Ciudad Condal.

miércoles, 11 de abril de 2012

sábado, 7 de abril de 2012

Destino: Ruanda

Unos días de vacaciones en Ruanda. Genocidio debe de ser de las primeras cosas que se nos vengan a la cabeza al escuchar el nombre de ese pequeño país del África oriental. Hutu y tutsi, las segundas.

Es un país que, informativamente hablando, no dejan que dé demasiado de sí. Los periodistas están controladísimos y la disidencia se corta de raíz, o casi. La prensa (estatal) se dedica a difundir alégremente información sobre lo desarrollados que están en ese país, el aumento de su turismo gracias a la conservación ejemplar de sus gorilas, las loas del exterior (y no sólo) que recibe el dictador presidente Paul Kagame por su curación milagrosa de un país dividido y los juicios contra supuestos enemigos de la patria, que podrían pasar 25 años en la cárcel gracias a una Ley que, desde 2008 (hablo de memoria) castiga con hasta esa pena cuestionar la versión oficial del genocidio: ideología del genocidio, lo llaman.

Así que, como no he estado nunca, no sale demasiado en las noticias y uno jamás da abasto para leerse todo lo que hay que leerse para enterarse de algo por estos lares, sé de Ruanda un poco lo que todo el mundo puede saber.

miércoles, 4 de abril de 2012

Sonrisas para África

Tras un viaje por algún rincón de África:

- ¿Qué es lo que más te gustó? 
- Los niños, ¡cómo sonríen!

Esta es una conversación que he mantenido/oído/leído/de la que he sabido no una ni dos ni quince veces, sino alguna que otra más. No sé si es por el contraste de los dientes blanquitos con la piel negrita o qué, pero a la gente le fascina que los niños, por aquí, sonrían tanto. "Y eso que son tan pobres..."

No llevo ni cuatro años ejerciendo de tío, pero desde que nació mi sobrino les presto mucha más atención a los críos allá donde viajo. Y, créanme, sonríen todos mogollón. No es algo exclusivo de los niños africanos.

Así que, tras pensarlo intensamente durante... unos 3 ó 4 segundos, creo que he encontrado el título más tópico que podía hallar: Sonrisas para África. Que, en realidad, no es un post para gruñir (¡¡pero es que se me da tan bien!!) sobre la tontería esa de las sonrisas de los críos negros, sino para contar algo sobre algunos humoristas del continente.