A pesar de que la triste actualidad de Kenia esté atizándole bien al turismo, no podía dejar de publicar una recopilación de consejos y textitos más o menos tontos para quienes opten por visitar el país. La situación de seguridad ha empeorado mucho desde que llegué en 2010, y ha seguido esa deriva después de mi marcha, más de tres años después. Pero seguro que se recuperará en un tiempo. Y quizá a alguien le puedan servir estas directrices.
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domingo, 13 de julio de 2014
Mini-guía de Kenia
A pesar de que la triste actualidad de Kenia esté atizándole bien al turismo, no podía dejar de publicar una recopilación de consejos y textitos más o menos tontos para quienes opten por visitar el país. La situación de seguridad ha empeorado mucho desde que llegué en 2010, y ha seguido esa deriva después de mi marcha, más de tres años después. Pero seguro que se recuperará en un tiempo. Y quizá a alguien le puedan servir estas directrices.
domingo, 27 de octubre de 2013
Amanece, que no es poco
Esta semana que acaba, el compañero-y-sin-embargo-amigo Xavier Fernández de Castro y un servidor de ustedes nos hemos ido de excursión por el centro de Kenia.
El viaje, como todos los que se hacen por estas latitudes, ha dejado momentos más que surrealistas. Desde las mujeres samburu usa-hombres, hasta los matatus que tardan dos horas en hacer 15 kilómetros, pasando por el señor que presume de haber creado "las mejores manzanas del mundo", las incursiones entre vacas y ovejas viajando en moto, las inverosímiles historias de los veteranos Mau Mau o las incontables veces que tuvimos que cruzar el Ecuador del norte al sur y del sur al norte para ir del hotel a trabajar.
Pero, al día siguiente, el sol siempre salía por el este, y no hizo falta ningún Guardia Civil que le disparara. Dejo algunas imágenes de los amaneceres de estos días, que solo por esto ya han valido la pena.
El viaje, como todos los que se hacen por estas latitudes, ha dejado momentos más que surrealistas. Desde las mujeres samburu usa-hombres, hasta los matatus que tardan dos horas en hacer 15 kilómetros, pasando por el señor que presume de haber creado "las mejores manzanas del mundo", las incursiones entre vacas y ovejas viajando en moto, las inverosímiles historias de los veteranos Mau Mau o las incontables veces que tuvimos que cruzar el Ecuador del norte al sur y del sur al norte para ir del hotel a trabajar.
Pero, al día siguiente, el sol siempre salía por el este, y no hizo falta ningún Guardia Civil que le disparara. Dejo algunas imágenes de los amaneceres de estos días, que solo por esto ya han valido la pena.
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| Amanece en Archer's Post, sobre el río Ewaso Nyiro |
martes, 10 de septiembre de 2013
África oriental, año III
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jueves, 8 de agosto de 2013
Monte Kenia para montañeros de andar por casa
| Todo empezó con un agradable paseo de tres horas por el bosque... |
viernes, 5 de octubre de 2012
Este de África, año dos
Con todo el rollo de Somalia encima, se me había pasado celebrar por acá el segundo aniversario de este blog y, por tanto, los dos años desde que aterricé en Nairobi. Esta vez no habrá cambios de diseño porque los bidujitos que nos apañaron los pequeños monstruos nos quedan que ni pintaos. Pero sí habrá tiempo para repasar lo que ha sucedido por aquí en un año, que no ha sido poco:
No es un recuerdo agradable, pero sí que será difícil de borrar. Fue la primera vez que me topé con muertos, totalmente a traición. Más de cien personas calcinadas mientras robaban combustible de un oleoducto con fugas en una barriada chabolista de Nairobi...
No es un recuerdo agradable, pero sí que será difícil de borrar. Fue la primera vez que me topé con muertos, totalmente a traición. Más de cien personas calcinadas mientras robaban combustible de un oleoducto con fugas en una barriada chabolista de Nairobi...
miércoles, 11 de abril de 2012
Gorilas en la... montaña
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sábado, 7 de abril de 2012
Destino: Ruanda
Unos días de vacaciones en Ruanda. Genocidio debe de ser de las primeras cosas que se nos vengan a la cabeza al escuchar el nombre de ese pequeño país del África oriental. Hutu y tutsi, las segundas.
Es un país que, informativamente hablando, no dejan que dé demasiado de sí. Los periodistas están controladísimos y la disidencia se corta de raíz, o casi. La prensa (estatal) se dedica a difundir alégremente información sobre lo desarrollados que están en ese país, el aumento de su turismo gracias a la conservación ejemplar de sus gorilas, las loas del exterior (y no sólo) que recibe eldictador presidente Paul Kagame por su curación milagrosa de un país dividido y los juicios contra supuestos enemigos de la patria, que podrían pasar 25 años en la cárcel gracias a una Ley que, desde 2008 (hablo de memoria) castiga con hasta esa pena cuestionar la versión oficial del genocidio: ideología del genocidio, lo llaman.
Así que, como no he estado nunca, no sale demasiado en las noticias y uno jamás da abasto para leerse todo lo que hay que leerse para enterarse de algo por estos lares, sé de Ruanda un poco lo que todo el mundo puede saber.
Es un país que, informativamente hablando, no dejan que dé demasiado de sí. Los periodistas están controladísimos y la disidencia se corta de raíz, o casi. La prensa (estatal) se dedica a difundir alégremente información sobre lo desarrollados que están en ese país, el aumento de su turismo gracias a la conservación ejemplar de sus gorilas, las loas del exterior (y no sólo) que recibe el
Así que, como no he estado nunca, no sale demasiado en las noticias y uno jamás da abasto para leerse todo lo que hay que leerse para enterarse de algo por estos lares, sé de Ruanda un poco lo que todo el mundo puede saber.
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domingo, 4 de diciembre de 2011
Ras
El Hotel Ras ("príncipe") de Adis Abeba tiene su historia. Aquí se alojaron Tito y Mandela cuando les iban mal las cosas en sus respectivos países. Y aquí se quedó en alguna visita a la capital etíope Kapuscinski, como él mismo relata en El Emperador. No soy especialmente mitómano, pero me apetecía ver la pinta que tenía el lugar. Bastante buena, por cierto.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Axumlandia
En Axum, en el norte de Etiopía, casi en la frontera con Eritrea, hay un universo entero del que jamás había oído hablar hasta que puse rumbo a esta localidad. Allí se hallan las raíces de la Etiopía contemporánea. En esta ciudad -desconocida para el grueso de los farenji, orgullo de los etíopes- hubo un imperio que para algunos fue de los más avanzados de su época y una de las potencias comerciales entre los siglos I y VII después de Cristo, gracias al entonces importante puerto de Adulis. Abarcaba el norte del país, Eritrea y se extendía incluso al otro lado del mar Rojo, por la actual Yemen.
martes, 29 de noviembre de 2011
Axum y el Arca Perdida
El Arca de la Alianza, el cofre en el que Moisés recibió de dios los Diez Mandamientos en el monte Sinaí. De valor incalculable y poderes inimaginables. Tan sólo una persona, el guardián de Santa María de Sion, en la localidad septentrional etíope de Axum, puede verla. Y de cómo el resto de los mortales tienen que pagan cosa de 8 euros para entrar en un recinto piojoso y hacer como que se creen que el artefacto se encuentra en este edificio.
Etiopía, donde algunos dicen que se localizó el Reino de Saba, reclama para sí ser el hogar de la preciada reliquia.
Etiopía, donde algunos dicen que se localizó el Reino de Saba, reclama para sí ser el hogar de la preciada reliquia.
domingo, 27 de noviembre de 2011
Un safari alternativo
Ni leones, ni jirafas, ni ñúes, ni sabana. Las Montañas de Simiens -en el noroeste de Etiopía- esconden una gran variedad de fauna y flora endémica.
| Como el lobo etíope, al que vi sólo en este cartel... |
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jueves, 24 de noviembre de 2011
La Comunidad del Anillo
No es necesaria una imaginación prodigiosa para asociar Etiopía con el universo que John Ronal Reuel Tolkien fabricó en la Tierra Media de El Señor de los Anillos. Gondar y sus castillos recuerdan sin esfuerzo al Gondor del filme (aún no me he leído el libro, confieso), Roha -el antiguo nombre de Lalibela- bien podría pasar por Rohan y el alfabeto ahmárico, sin un exceso de fantasía, trae a la mente las escrituras élficas. No me extrañaría (aunque lo desconozco por completo) que Tolkien hubiera pisado el país de Gebreselassie.
En tales pajas mentales me hallaba inmerso cuando me encaminé a las montañas de Simiens, en el noroeste etíope. Mi intención era pasar tres noches en sus cumbres, más de 3.000 metros por encima del nivel de un mar que no baña Etiopía por costado alguno.
Harto embarazoso resulta decir que, a tal propósito, un montañero cualquiera (bueno, en mi caso, dejémoslo en aficionado a la naturaleza) ha de contratar los servicios de un guía, un guardia armado, un cocinero y de un transportista con su mula, además de un conductor. La sensación burguesa de viajar con comparsa no deja de ser desagradable para un pelagatos del tamaño de un humilde servidor. Ante la imposibilidad de viajar solo (las normas del parque regulan la contratación de guía y scout) y de portar mi equipaje en los sinuosos senderos de las Simiens, no quedóme más remedio que, agencia local de viajes mediante, juntar a cinco gentilhombres y una mula y formar una peculiar camarilla, que bien podría ser la del anillo de ojalata.
En tales pajas mentales me hallaba inmerso cuando me encaminé a las montañas de Simiens, en el noroeste etíope. Mi intención era pasar tres noches en sus cumbres, más de 3.000 metros por encima del nivel de un mar que no baña Etiopía por costado alguno.
Harto embarazoso resulta decir que, a tal propósito, un montañero cualquiera (bueno, en mi caso, dejémoslo en aficionado a la naturaleza) ha de contratar los servicios de un guía, un guardia armado, un cocinero y de un transportista con su mula, además de un conductor. La sensación burguesa de viajar con comparsa no deja de ser desagradable para un pelagatos del tamaño de un humilde servidor. Ante la imposibilidad de viajar solo (las normas del parque regulan la contratación de guía y scout) y de portar mi equipaje en los sinuosos senderos de las Simiens, no quedóme más remedio que, agencia local de viajes mediante, juntar a cinco gentilhombres y una mula y formar una peculiar camarilla, que bien podría ser la del anillo de ojalata.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Gondar
Lo llaman la Camelot africana. Y no yerran. Gondar fue uno de los puntos más sorprendentes del periplo por Etiopía.
domingo, 20 de noviembre de 2011
Cuando Italia ocupó Abisinia
"Verás, Míster Javi" - me dijo Yohannes. "Llegar al restaurante de las Cuatro Hermanas es muy sencillo. No está lejos. Gira a la derecha allí, en el edificio italiano, y sube las escaleras".
Sucedió en Gondar, en el noroeste de Etiopía. Y el edificio del que hablaba Yohannes -más bien, los edificios- era este:
Es 1936 y la Italia de Mussolini acaba de invadir Etiopía...
Sucedió en Gondar, en el noroeste de Etiopía. Y el edificio del que hablaba Yohannes -más bien, los edificios- era este:
| Arquitectura art decó en primer plano, con un edificio de estructura típicamente fascista asomando al fondo |
Es 1936 y la Italia de Mussolini acaba de invadir Etiopía...
jueves, 17 de noviembre de 2011
Las fuentes del Nilo Azul
Puede parecer contradictorio que, tras meter un palo considerable a la historia occidental de la exploración en África, me ponga ahora a narrar las venturas y desventuras de los descubridores de las fuentes del Nilo Azul. Pero el asunto no va por ahí.
El primer europeo en verlas parece ser que fue el jesuita español Pedro Páez Jaramillo, de quien me habló por primera vez Manuel, un amigo periodista residente en Adis Abeba, durante los días que pasé por allá. Quien quiera leer algo más sobre Páez, puede hacerlo aquí. No obstante, se le suele atribuir este descubrimiento al escocés James Bruce.
Y una vez superada la sección de provincianismos, podemos entrar en materia.
El primer europeo en verlas parece ser que fue el jesuita español Pedro Páez Jaramillo, de quien me habló por primera vez Manuel, un amigo periodista residente en Adis Abeba, durante los días que pasé por allá. Quien quiera leer algo más sobre Páez, puede hacerlo aquí. No obstante, se le suele atribuir este descubrimiento al escocés James Bruce.
Y una vez superada la sección de provincianismos, podemos entrar en materia.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
domingo, 13 de noviembre de 2011
El camino del sábado
Hace apenas unas semanas que ha terminado la estación de lluvias en Etiopía. El centro del país "es un altiplano enorme y vasto -escribía Kapuscinski en Ébano-, cortado por numerosos barrancos y valles [...] Aquí y allá, sobresalen una unas montañas de más de tres mil metros de altura que, a pesar de ello, no recuerdan en absoluto a los nevados y rocosos Alpes, Andes o Cárpatos. [...] Son unas montañas de piedra erosionada por el viento [...] y sus cimas aparecen tan planas y lisas que podrían servir de aeropuertos naturales". Así que la pista de Lalibela se antoja casi innecesaria. En una terminal de juguete, espera Tadessa, empleado del hotel en el que nos hospedaremos y que, en unas horas, se convertirá en nuestro guía. Pero eso aún no lo sabemos ni él ni nosotros.
El camino a Lalibela es, casi en la totalidad, cuesta arriba. La furgoneta azul en la que viajamos los blancos pasa veloz junto a los rebaños dirigidos por unos diminutos pastores que, en el mejor de los casos, suman siete años. De vez en cuando, el conductor toca el claxon. Es que algún burro, o una cabra, o una vaca jorobada ha decidido que no podemos pasar y corta la estrecha carretera que compartimos humanos, vehículos y ganado. Entonces, uno de los niños-pastores se aproximará corriendo para darle un varazo al animal y sacarlo del camino. Y para decirnos "hello!" desde su minúsucula estatura, que apenas sí logra asomar la cabeza a la altura de nuestras ventanillas.
El camino a Lalibela es, casi en la totalidad, cuesta arriba. La furgoneta azul en la que viajamos los blancos pasa veloz junto a los rebaños dirigidos por unos diminutos pastores que, en el mejor de los casos, suman siete años. De vez en cuando, el conductor toca el claxon. Es que algún burro, o una cabra, o una vaca jorobada ha decidido que no podemos pasar y corta la estrecha carretera que compartimos humanos, vehículos y ganado. Entonces, uno de los niños-pastores se aproximará corriendo para darle un varazo al animal y sacarlo del camino. Y para decirnos "hello!" desde su minúsucula estatura, que apenas sí logra asomar la cabeza a la altura de nuestras ventanillas.
sábado, 12 de noviembre de 2011
En casa de los caraquemadas
Cuenta la leyenda (y -para qué engañarnos- mi guía de viajes) que fue Cus (o Etíope), bisnieto de Noé, el fundador de Etiopía. Pues Cus es el nombre hebreo para referirse al país.
Etiopía. Del griego Aethiopis. Traducción que los museos del país adoptan como la tierra de los caraquemadas.
Acabo de volver de pasar dos semanas de vacaciones por allí. Por esta razón, porque estoy casi totalmente desconectado de la actualidad africana, porque en pocos días me vuelvo a marchar, y porque no tengo nada mejor que contar por aquí y había dejado este espacio abandonado durante esta ausencia, he pensado comenzar una serie de entradas sobre lo que por allá vi.
He leído algunos libros sobre el país, no he pasado más que quince días allí y he hablado con varias personas. Así que, como dice mi amigo Juanma, me dejaré llevar por el candor de las primeras impresiones, aun consciente de que, si pasara por allí quince días más, muchos de estos apuntes cambiarían de forma.
Etiopía. Del griego Aethiopis. Traducción que los museos del país adoptan como la tierra de los caraquemadas.
Acabo de volver de pasar dos semanas de vacaciones por allí. Por esta razón, porque estoy casi totalmente desconectado de la actualidad africana, porque en pocos días me vuelvo a marchar, y porque no tengo nada mejor que contar por aquí y había dejado este espacio abandonado durante esta ausencia, he pensado comenzar una serie de entradas sobre lo que por allá vi.
He leído algunos libros sobre el país, no he pasado más que quince días allí y he hablado con varias personas. Así que, como dice mi amigo Juanma, me dejaré llevar por el candor de las primeras impresiones, aun consciente de que, si pasara por allí quince días más, muchos de estos apuntes cambiarían de forma.
viernes, 29 de abril de 2011
Stone Town
Rescato algunas fotos del viaje a Zanzíbar: Stone Town y alrededores.
Bueno, esta no es que sea en los alrededores de Stone Town... el Kilimanjaro desde el avión, más bien
Esta sí, vista de Stone Town desde un edificio impresionante con un nombre impresionantemente... cursi: la "Casa de las Maravillas"
Una de las famosas puertas de madera tallada de Zanzíbar. O no, espera... igual se referían a las siguientes...
Monumento en el que fuera el mercado de esclavos. Zanzíbar era uno de los puntos fuertes del tráfico de esclavos
La antigua mansión (hoy edificio destartalado) del esclavista Tippu Tib
La escuela de Tamekuja, en cuyos sótanos hoy se almacenan bártulos, pero que hace no tanto estaban ocupados por esclavos
La tienda de "agua" (maji) de Said... ahora reconvertida en chiringuito de zumos de mbungo. La fruta, una variedad local, tiene fama de afrodisíaca. Su zumo sabe a una mezcla de naranja y fruta de la pasión
El teléfono de la casa del árbol que todos soñamos con tener. O algo.
Se me coló esta cría en una de mis fotos frikis de paredes... y la verdad es que me gustó cómo quedó...
Vista desde los alrededores del Palacio de Mtoni, unos pocos kilómetros al norte de Stone Town
El interior del palacio, donde nació la princesa Salme
El cercano palacio de Marhubi
Y vistas varias de la ciudad
Después de la cera que le di en la entrada anterior al libro de Javier Reverte, creo que es de justicia reconocer que, si no llego a haberme leído El sueño de África, no habría descubierto la escuela de Tamekuja, ni lo que esconden sus sótanos, ni la mansión de Tippu Tib, ni quién era éste o la princesa Salme.
De Zanzíbar me traje un marco de madera tallada que aguarda impaciente una foto en su interior... ¿con cuál de éstas os quedaríais?
domingo, 13 de marzo de 2011
Domingueros en Longonot

El volcán inactivo de Longonot está a hora y media al noroeste de Nairobi. El paseo son veinte kilómetros, cinco horas. Tengo las piernas temblando, pero ha merecido la pena.





Querría haber subido alguna foto completa del cráter, pero mis dotes con los programas de creación de panorámicas son... inexistentes aún. Sirva la que he puesto al inicio, tomada de internet, imagen también de la última campaña de la compañía telefónica Safaricom.
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