¿Qué sucede en ese país del África oriental llamado Uganda? Pues, si uno se atiene a lo que publican los medios españoles, más bien poco. Y lo mismo en los medios italianos y chinos, que son los que consulto con (mayor o menor) regularidad. Los anglosajones -Uganda es ex colonia británica- sí han publicado más historietas.
Si fuera yo quien tuviera que responder a la pregunta del título, diría algo así como: "Pues que la gente está harta de que el mismo señor, el presidente Yoweri Museveni, lleve 25 años robándoles delante de sus narices y encima se ría de ellos". De Museveni [nuestro hombre, de aquí en adelante] he hablado muchas veces, no hay más que pinchar arriba a la derecha en la etiqueta Uganda e ir viendo las entradas anteriores. Y bueno, en Uganda pasan muchas más cosas, pero ahora mismo esa es la que está más calentita.
Aunque, para variar, esta entrada llega a destiempo, ya que lo más gordo parece haber pasado. Pero hay algo de margen para el análisis, aunque esa palabra le queda un poco grande a tres líneas mal trazadas en un blog de tercera regional.
Sólo he estado dos veces en Uganda (en diciembre de 2010 y en mayo de 2011) y en esta última ocasión he notado a la gente de la calle más cabreada. Seguramente, porque entre un viaje y otro, en febrero de 2011, mediaron unas elecciones generales en las que -oh, sorpresa- volvió a ganar nuestro hombre, creo recordar que con el 68 por ciento de los sufragios. Con esta victoria podría completar 30 años al frente del país. Los diez primeros fueron como dictador militar.
El caso es que esta última vez la gente criticaba a su presidente más abiertamente y las distintas personas con las que hablé del tema [que serían una docena, tampoco es que fuera interrogando a todo pichipata] me dijeron que creían que las protestas que hasta ahora la oposición convocaba lunes y jueves, el Walk to Work, pueden suponer un cambio.
¿Qué es Walk to Work? Pues unas marchas que, como su nombre indica, proponen ir caminando al trabajo para poner en relieve el precio de los carburantes y de otros bienes de consumo básico. La represión a las protestas ha producido al menos una decena de muertos (todos ellos manifestantes), cientos de heridos y otros tantos detenidos, entre ellos líderes opositores. El principal cabecilla y ex candidato a la Presidencia por el Foro para el Cambio Democrático, Kizza Besigye, resultó herido y fue arrestado en varias ocasiones, una de ellas tan violentamente que se tuvo que venir a Nairobi a recibir tratamiento médico. Aunque montó un circo exagerado, no sé si del todo justificado.
En cualquier caso, ¿qué ha hecho el Gobierno ugandés ante estas protestas? Lo mismo que Gadafi: disparar a los manifestantes e ignorar sus demandas. ¿Y algo más? Una gran medida que [modo ironía on] a buen seguro calmará a los manifestantes [modo ironía off]: aumentar en seis (tres ministros y tres secretarios de Estado) el número de peces gordos del nuevo Ejecutivo. Con recochineo.