Quien me conoce sabe que las noticias chorras me pierden. Las de este tipo. O estas otras.
Una amiga me ha hablado hoy de Sam Childers [aquí su web, en inglés], un motero creyente estadounidense que lo dejó todo y montó un orfanato en el sur de Sudán para rescatar a niños afectados por el conflicto del Ejército de Resistencia del Señor en el norte de Uganda. Le llaman machine gun preacher que, literalmente, quiere decir "el predicador de la ametralladora".
El vídeo de aquí abajo está en el idioma de Britney Spears, pero El Mundo publica hoy su historia (en castellano).
Lo paradójico del asunto es que, tanto Childers como su mayor enemigo (Joseph Kony, líder del Ejército de Resistencia del Señor), aseguran estar cumpliendo una misión de su dios, que, por cierto, es el mismo. Un fallo de Matrix, supongo.
* Y hablando del (sub) machine gun preacher...
3 banana(s):
es facil de descubrir quien es el verdadero creyente.
uno(childers) da su vida para salvarlos, les da refugio y alimento, el otro(kony) los viola y los mata.
Cuando vi la película pensé que era otra ficción, vivifica saber que hay héroes en nuestro mundo y vivifica mas saber que no son super, que son seres humanos como vos y como yo solo que con una voluntad y una corazón mayores, Dios bendiga a Sam Childers.
Gracias por vuestros comentarios, anónimos.
Me alegra (y me da una inmensa envidia) ver que tenéis las cosas así de claras.
No obstante, os invito a que reflexioneis y repenséis sobre el tema, porque las cosas no son jamás blancas o negras, sino que acostumbran a ser de un grisáceo incómodo. En el cine es todo más fácil, porque hay buenos y malos claramente delimitados.
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