viernes, 2 de diciembre de 2011

Axumlandia

En Axum, en el norte de Etiopía, casi en la frontera con Eritrea, hay un universo entero del que jamás había oído hablar hasta que puse rumbo a esta localidad. Allí se hallan las raíces de la Etiopía contemporánea. En esta ciudad -desconocida para el grueso de los farenji, orgullo de los etíopes- hubo un imperio que para algunos fue de los más avanzados de su época y una de las potencias comerciales entre los siglos I y VII después de Cristo, gracias al entonces importante puerto de Adulis. Abarcaba el norte del país, Eritrea y se extendía incluso al otro lado del mar Rojo, por la actual Yemen.


Nadie sabe fechar con exactitud la creación del imperio, que hasta unas excavaciones de 1972 tenía sólo una mínima parte al descubierto. Comerció con India, Arabia, Persia y Roma, conocía la literatura griega, y según el escritor persa Manni (siglo III d.C.), era uno de los grandes imperios de la época junto con Persia, China y Roma. Desarrollaron el idioma geez, antecesor del actual ahmárico, y a Axum se la considera capital del cristianismo etíope desde que el rey Ezana (primeros años del siglo IV d.C.), que construyó el primer templo de este rito, comenzó a practicar la religión cristiana por influencia de dos monjes sirios. Ezana fue precisamente el último rey en erigir uno de sus famosos obeliscos -de hasta 33 metros- de una sola pieza de piedra.










Este último fue robado por los fascistas de Mussolini cuando ocuparon Etiopía, y trasladado a Italia. Así que quizá a alguno le suene, puesto que estuvo en Roma hasta 2005. Parece ser que los transportaban y erigían con la ayuda de elefantes. Visité la cantera, a pocos kilómetros de Axum, donde hay algunas joyas ocultas...



El imperio habría empezado a caer con el ascenso del islam, el aumento de la influencia persa y de la civilización swahili. Todo esto, a mediados del VIII d.C. Desde entonces, el país sería conocido como Abisinia, hasta el cambio de nombre, en el siglo XX, a Etiopía.

Siguiendo con la información de mi guía:
Las primeras excavaciones de Axum datan de los primeros meses de 1906 [...] El detallado informe de la expedición, que incluye precisas descripciones de los principales campos de stelae [obeliscos], el Palacio del rey Kaleb y varias iglesias fue publicado en alemán en 1913. [...] Una traducción inglesa fue publicada como The Monuments of Axum en 1997.
Entre 1906 y 1992 sólo se llevaron a cabo dos excavaciones importantes en Axum [...] En 1991, Stuart Munro-Hay publicó el relato más detallado de la sociedad axumita, un libro titulado Aksum: An African Civilisation of Late Antiquity. [...] En él, Munro-Hay escribe:
De todas las civilizaciones antiguas del pasado, la del reino etíope de Axum quizá sea la menos conocida. Su historia y civilización han sido ignoradas, o como mucho, mencionadas brevemente [...] 
Cuando preparaba este libro, escribí al encargado de arqueología de una de las más prestigiosas editoriales británicas de Historia y Arqueología [...] Respondió que, pese a contar con una licenciatura en Arqueología, nunca había oído hablar de Axum.
Así que hice la prueba y pregunté a la gente especializada que me quedaba a mano: ni un amigo, licenciado en Historia y profesor de esta materia, ni mi hermana, licenciada en Humanidades, ni mi padre, licenciado en Derecho pero auténtico nerd histórico, sabían que había existido esta civilización ni tenían la más mínima idea de qué iba todo esto.

Pues bien: imaginemos que existe un lugar en Etiopía llamado Axum, que en tiempos fue un importante imperio, donde se supone que se localizó el Reino de Saba, además de varios otros palacios de reyes, que es capital de la Cristiandad etíope, donde algunos dicen que se encuentra el Arca de la Alianza, y que ahora no está exactamente abandonado, pero sí un tanto olvidado más allá de sus fronteras. En otras partes del mundo ya habrían montado un parque temático. Axumlandia. Fijo.

3 comentarios:

elena dijo...

Precioso, Javi... pero, coñe, ¿era necesario dejarme como una cateta? ¡Leches! (ji).

Iván dijo...

Gracias Javi. Ya te podían haber enviado a ti a hacer el docu de la 2 del martes. Me da que no hubieras puesto cara de asco como el presentador cuando comía injera.

A seguir contando.

Javier Triana dijo...

Gracias por el comentario, Iván! perdona por la tardanza en responder, pero es que he estado muy desconectado en los últimos días. No sé a qué documental te refieres, pero lo buscaré en la web de rtve. Desde aquí se hace lo que se puede... me alegro de que te guste.
Un abrazo!