sábado, 23 de febrero de 2013

Solo7


Solomon Muyundu tiene siete letras en su nombre y siete en el apellido. Es el séptimo de sus hermanos, y nació el 7 del séptimo mes de 1977. No es de extrañar, pues, que se haga llamar Solo7. Es el autor de innumerables pintadas pacifistas en los muros de la barriada chabolista capitalina de Kibera, que registró mortales altercados durante la violencia postelectoral de finales de 2007 y principios de 2008. Kibera aportó una generosa porción de los alrededor de 1.500 muertos que perecieron en esos incidentes en todo el país y que dejaron también cientos de miles de damnificados. Ahora, aboga por unos comicios en paz el próximo 4 de marzo.


Cuando la violencia comenzaba en Kibera, Solo7 se armó sólo de un cubo y un pincel, y dibujó sentido común entre los machetes: Peace wanted alive. Algo así como: "Se busca Paz. Viva".




Dispara a discreción recuerdos de aquellos días turbulentos: "Vi que había una camioneta incinerada y pensé en que el dueño quizá habría vendido su huerta en el pueblo para venir a la ciudad a trabajar con el vehículo, y ahora ya no tenía nada con lo que alimentar a su familia. ¿Cómo sobreviviría? Había que hacer algo".

 

Solo7 es activista casi por accidente. Llegó de su pueblo, en el oeste de Kenia, a la gran ciudad, como tantos migrantes, en busca de trabajo. En su Kakamega natal le habían dicho que podría buscarse la vida con su talento y visión original del arte. Ahora subsiste pintando carteles para peluquerías, carnicerías, matatus o, como en este caso, para un cine de Kibera. Por algo así puede ganar 1.500 chelines (unos 13 euros).

¿Alguien duda de que el dueño del cine me pidió dinero por la foto? Solo7 le mandó a cascarla

Pero Solosaba también le da al arte moderno, y además de estar en contacto con el estudio Maasai Mbili (literalmente, "dos maasais"), se desmelena las rastas en el Kwona Trust. Por fin alguien que habla a las claras sobre el arte moderno: "No hay normas. Si quieres, puedes pintar una cara de color azul".

Padre orgulloso, artista contemporáneo, activista por la paz y grafitero de pintadas con brocha. Los sprays están fuera de su presupuesto: "Uso spray en grandes proyectos conjuntos, cuando nos los dan para llevarlos a cabo. Cuando hemos terminado la obra, si queda algo, los uso para difundir mi mensaje de paz".

"A juzgar por los episodios violentos de las [recientes] elecciones primarias [mencionados aquí], parece que la gente no ha aprendido nada de la violencia postelectoral. Por eso, conviene recordárselo".




Solo7 es un fenómeno. Y es el protagonista de esta crónica publicada hoy.

1 comentario:

MARI LEO dijo...

interesante historia la de cada ser humano desde luego, pero la de Salomón pues como no? lastima la pobreza de este gran continente que es Africa!!