viernes, 11 de marzo de 2011

Pasión por las pelucas


Cualquiera con un poco de vista se da cuenta en seguida: ese pelo no es suyo. No hace falta ser un lince; hasta un vendedor de la ONCE reconocería que eso es una peluca. Y en Kenia es de lo más común: se venden pelucas en el súper como si se tratara de una tienda de disfraces y las mujeres las llevan con total normalidad y de forma cotidiana.

Pelucas a la venta en un pasillo de un supermercado Nakumatt


Según mi compañera de piso, se usan "para dejar descansar el pelo" o, simplemente, porque no te gusta lo que te sale de la cabeza. Puesto que ella se considera la perfección personificada, jamás me diría que las usa porque tiene el pelo de la textura de una toalla portuguesa de las malas, sino que es para que le repose el cabello. Y digo yo que eso de llevar la cabeza sin respirar todo el día no puede ser bueno. Pero estudié periodismo y no medicina.

Lo que se me escapaba de este asunto era la sofisticación a la que había llegado el mundo peluquero. Yo conocía la tienda de pelucas de la calle de la Magdalena, casi en Antón Martín, en el centro de Madrid, que tenía un escaparate que daba un poco de miedo, la verdad. Pero no sabía que había dos tipos (que no sé cómo se traducen en castellano): wig y weave. La primera es lo que comúnmente se conoce como peluca-peluca, la de toda la vida. Es decir, la que te pones como si fuera un gorro. La otra (weave) se trenza o se teje (que es lo que quiere decir el palabro en inglés) al pelo natural.

Pero vamos, que la historia tiene más gracia adornada con unas cuantas imágenes.


Aracelis echándole un vistazo al género en una feria de moda


¡Nueva colección de pelucas a precios reducidos!


A 130 chelines kenianos la unidad



* Sí, ya sé que esta entrada llega un poco tarde para el carnaval, pero qué se le va a hacer...

2 comentarios:

Isa dijo...

Creo que la venta de pelucas en España se dispara principalmente en las fechas de Carnaval y en el Orgullo, así me surgen varias dudas respecto a este tema 'peluquil' en Kenia:
¿Hay draks en Nairobi que las lleven? o sólo tienen mercado en el sector femenino?

Javier Triana dijo...

Qué va, Isa... y si los hay, bien escondidos. Aquí lo de la homosexualidad ni se contempla siquiera... Fíjate que un día el primero ministro dijo que habría que arrestarlos...