domingo, 13 de noviembre de 2011

El camino del sábado

Hace apenas unas semanas que ha terminado la estación de lluvias en Etiopía. El centro del país "es un altiplano enorme y vasto -escribía Kapuscinski en Ébano-, cortado por numerosos barrancos y valles [...] Aquí y allá, sobresalen una unas montañas de más de tres mil metros de altura que, a pesar de ello, no recuerdan en absoluto a los nevados y rocosos Alpes, Andes o Cárpatos. [...] Son unas montañas de piedra erosionada por el viento [...] y sus cimas aparecen tan planas y lisas que podrían servir de aeropuertos naturales". Así que la pista de Lalibela se antoja casi innecesaria. En una terminal de juguete, espera Tadessa, empleado del hotel en el que nos hospedaremos y que, en unas horas, se convertirá en nuestro guía. Pero eso aún no lo sabemos ni él ni nosotros.

El camino a Lalibela es, casi en la totalidad, cuesta arriba. La furgoneta azul en la que viajamos los blancos pasa veloz junto a los rebaños dirigidos por unos diminutos pastores que, en el mejor de los casos, suman siete años. De vez en cuando, el conductor toca el claxon. Es que algún burro, o una cabra, o una vaca jorobada ha decidido que no podemos pasar y corta la estrecha carretera que compartimos humanos, vehículos y ganado. Entonces, uno de los niños-pastores se aproximará corriendo para darle un varazo al animal y sacarlo del camino. Y para decirnos "hello!" desde su minúsucula estatura, que apenas sí logra asomar la cabeza a la altura de nuestras ventanillas.

sábado, 12 de noviembre de 2011

En casa de los caraquemadas

Cuenta la leyenda (y -para qué engañarnos- mi guía de viajes) que fue Cus (o Etíope), bisnieto de Noé, el fundador de Etiopía. Pues Cus es el nombre hebreo para referirse al país.

Etiopía. Del griego Aethiopis. Traducción que los museos del país adoptan como la tierra de los caraquemadas.

Acabo de volver de pasar dos semanas de vacaciones por allí. Por esta razón, porque estoy casi totalmente desconectado de la actualidad africana, porque en pocos días me vuelvo a marchar, y porque no tengo nada mejor que contar por aquí y había dejado este espacio abandonado durante esta ausencia, he pensado comenzar una serie de entradas sobre lo que por allá vi.

He leído algunos libros sobre el país, no he pasado más que quince días allí y he hablado con varias personas. Así que, como dice mi amigo Juanma, me dejaré llevar por el candor de las primeras impresiones, aun consciente de que, si pasara por allí quince días más, muchos de estos apuntes cambiarían de forma.

jueves, 10 de noviembre de 2011

"Doctor Livingstone, supongo"

"Doctor Livingstone, I presume?"

Hoy se cumplen ciento cuarenta años desde aquel encuentro entre el periodista galés Henry Stanley y el misionero escocés David Livingstone en Ujiji, en la orilla tanzana del lago Tanganica. El relato del propio Stanley que más tarde se publicaría, Cómo encontré a Livingstone: viajes, aventuras y descubrimientos en África central, no tiene desperdicio. En él se aprecia aún más la guasa del saludo de Stanley, ya que Livingstone era el único blanco en kilómetros a la redonda.

jueves, 20 de octubre de 2011

Cambio de papeles

Desde hace unos meses, una idea me persigue dondequiera que viaje por África: hacer una parodia a la inversa de la situaciones que veo. Un corto en el que los megaricachones sean negros, con matatus llenos de blancos, con autobuses que -en las paradas de un largo recorrido- se vean rodeados de señores -blancos- con boina y palillo en la boca, que ofrecen, por la ventanilla del vehículo, tortilla de patata y zumos de naranja al único negro presente. De viejucas españolas de los años cincuenta enlutadas y con pañuelo en la cabeza que le ofrezcan sabrosas longanizas. Niños -blancos- que no griten "¡mzungu!" ("persona blanca", en swahili, mal que le pese a Jon Sistiaga), sino que griten "¡negro! ¡negro!" cuando ven a una persona de ese color. Una caricatura animada, vamos.

martes, 18 de octubre de 2011

Soluciones Ikea para Dadaab

A finales de agosto, el gigante sueco del mobiliario, Ikea, anunció la donación de 62 millones de dólares al Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR, para los amigos), la mayor que esta agencia humanitaria ha recibido de un donante privado en su historia. Para ponerlo en contexto: es el doble de lo que ha donado España al Cuerno de África durante esta crisis. Con este desembolso -explica la propia Fundación Ikea en su página web- se prevé ayudar a unas 120.000 personas en los próximos 3 años.

Me van a permitir la gracia, pero lo primero que a uno se le viene a la cabeza es que los de Ikea se dejaron llevar por el impulso de que donde caben dos, caben tres...



...y vieron que en Dadaab, donde caben 290.000 (hasta la apertura de Ifo II y Kambioos, hace pocas semanas, la capacidad era de 90.000), caben 444.381. Y aumentado. O imaginarse a los refugiados, llave allen en mano, montándose su cama Strofjk en vez de esa especie de iglúes de paja y plástico que construyen al llegar a los campos, mientras esperan que ANCUR les provea su primera tienda.

martes, 11 de octubre de 2011

Turquía en Somalia

Desde hace unos años se habla, cada vez más, de la creciente presencia de China en África. Es un tema que tiene muchísima miga y del que, seguro, sabemos sólo una mínima parte. Conté algo de esto hace tiempo por aquí y por acá. Pero hace unos meses supe de otro asunto, otro país no africano, que empezó a hacer negocietes -al menos yo me enteré entonces- en la zona negra del continente: Turquía.

A mediados de agosto, Mogadiscio amaneció teñida del rojo de la bandera turca. Una delegación de 231 peces gordos -incluido el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan- procedentes del país euroasiático visitó Mogadiscio y se comprometió a reconstruir la ciudad: calles, colegios, tendido eléctrico, conducciones de agua potable, hospitales... Les cayeron cuarenta contratos de obra.

domingo, 9 de octubre de 2011

Aspirantes a sursudanés

Llevo arrastrando la historia de los territorios sececionistas en África ni se sabe, pero es que necesitaba una buena excusa, después de haber dejado pasar (pura vagancia, lo reconozco) la independencia de Sudán del Sur el pasado julio.

Y esa coartada no llegó hasta el lunes (lo que pasa que me lo he tomao con calma): 200 personas fueron arrestadas por pedir la independencia en el suroeste de Camerún, en una región predominantemente angloparlante y rica en petróleo. Y al día siguiente salió publicado que el nacionalismo de la región angloparlante de Camerún había resurgido antes de las elecciones presidenciales, que se han celebrado hoy.