jueves, 8 de agosto de 2013

Monte Kenia para montañeros de andar por casa

Entre el 18 y el 21 del mes pasado, cuatro insensatos decidimos subir el Monte Kenia, la segunda montaña más alta del continente, después del Kilimanjaro. Aquí el testimonio gráfico de la gesta. Irrepetible, en el sentido más amplio de la palabra.

Todo empezó con un agradable paseo de tres horas por el bosque...


jueves, 18 de julio de 2013

Mandela: dos puños contra el apartheid


Encamado en estado crítico en un hospital de Pretoria, Nelson Mandela cumple hoy 95 años. Pero en un tiempo que parece ya agotado -Sudáfrica padece ahora, en muchos aspectos, una falta de liderazgo y un olvido práctico de los principios que movieron a Mandela a dar la vuelta al sistema- Madiba fue uno de los púgiles más hábiles en la lucha contra el apartheid.

miércoles, 10 de julio de 2013

Recuerdos de Sudán del Sur

Recuerdo el hangar que hacía de aeropuerto en Juba. Recuerdo las riadas de gente que llegábamos, entusiasmados en mayor o menor medida, para el referéndum de independencia. Recuerdo el calor asfixiante, los ventiladores estropeados y los mosquitos impertinentes.

Recuerdo que perdí las gafas de sol y pasé sin ellas una semana, y viajando en moto, en el desierto. Porque la que después se convertiría en capital del independiente Sudán del Sur está en medio de una zona desértica, por mucho Nilo que la mime.


viernes, 5 de julio de 2013

Amor a tercera vista con De Klerk

Hablaba en la entrada anterior de una breve estancia gabonesa para un foro. Cuando, semanas antes, llegó por correo electrónico la invitación del evento y vi los ponentes, me quedé atascado en uno: Frederik de Klerk. El último presidente del régimen de segregación racial sudafricano del "apartheid" y una de las figuras clave para su desmantelamiento fue, por esta razón, Premio Nobel de la Paz en 1993, compartido con Nelson Mandela.

Esta es la historia de cómo no conseguí una entrevista con De Klerk. Pero también la constatación de que, como decía mi amigo Iñigo, folla más el burro por insistente que por guapo.

domingo, 30 de junio de 2013

Un rato en Libreville

La profesión regala, a veces, momentos divertidísimos. En África, además, tiene una cierta vertiente absurda que resulta irresistible. Ejemplo: ¿Quiere usted venir a Gabón a gastos pagados a cubrir... el Foro Nueva York África? Uno, sin saber muy bien de qué va la gaita esa, acepta casi sin pensárselo. ¿Qué puede haber de malo en un foro raruno al que van Boris Becker, Alek Wek y Cherie Blair? Y, poco después, hállome allí, viendo ponerse en sol en el Atlántico.

Luego, pasada la emoción de salir de la oficina en Nairobi, empieza el reconcomío de que un presidente corrupto te esté pagando un viaje con dinero que debería invertir en sus súbditos compatriotas. Como cuando lo hace una ONG para que les des publicidad, que podrían estar invirtiendo mejor esa pasta. Pero esa es sólo una más de las eñemil contradicciones con las que se uno se encuentra en un lugar tan desigual. En fin.

A lo que iba: era mi primera vez no sólo en África central, sino también en la francófona. Pero África, aun lejos de ser un país, tiene un sastre que aplica cortes similares en varias partes del continente y uno, aunque tirando a lerdo, empieza a conocer los diseños a la moda.

viernes, 31 de mayo de 2013

Cáncer

"Perdí el DNI y lo tenían en una comisaría. Cuando fui a recogerlo, la agente que me atendió lo encontró entre los muchos documentos perdidos, y me dijo: 'Sí, está aquí, pero, ¿sabes qué? Si no me das 200 chelines, se va a volver a perder'. Ah, mierda, toma [gesticula como sacando dinero invisible del bolsillo]. Y ese fue el incidente que inspiró la canción".

Quien habla es el músico keniano Eric Wainaina y la canción es la que sigue:



Se trata de la pegadiza Nchi ya Kitu Kidogo (en suajili: "País de pequeños sobornos"), un himno en Kenia. Un tema publicado en 2001 que suena en la radio de manera habitual, pero cuyo mensaje no parece calar en absoluto. El pago a la Policía por tal o cual falta (en ocasiones, inventadas) está tan extendido y es tan habitual que corrupción -cada vez estoy más convencido- es un término que demasiada gente desconoce que sea negativo. Y es más sangrante en un país en el que el sueldo de los diputados es unas cien veces el mínimo interprofesional.

El pasado mes de febrero, antes de las elecciones kenianas del 4 de marzo, realicé varias entrevistas para escribir esta crónica sobre cómo la corrupción influye en el voto. Lo que viene a continuación son fragmentos de estas charlas, recortes de prensa y algún que otro apunte sobre lo visto, vivido, leído y oído sobre uno de los grandes males de Kenia.